© 2016  Ilustre Municipalidad de Chillán  |  Dirección de Cultura  |  MICAL  Claudio Arrau #588  Chillán. Chile  (+56) 42 2433390

Biografía

Claudio Arrau León nació en Chillán, Chile, el 7 de febrero de 1903, hijo de don Carlos Arrau y de doña Lucrecia León. Su madre fue su primera maestra. Desde su primerísima infancia Arrau demostró su atracción por la música.

A los tres años y medio, Claudio tocaba motivos de Mozart y aprendía a leer música antes que a leer y escribir. A los cinco años ofreció su primer recital en el Teatro Municipal de Chillán.

El niño estudiaba piano casi todo el día. Asimilaba conocimientos musicales con facilidad y rapidez extraordinarias. Su capacidad para leer música y comprenderla de inmediato, provocaba el asombro de los profesionales. Su madre lo llevó en 1911 a Santiago, donde visitaron al Presidente de la República y a miembros del Congreso, ante los cuales Claudio exhibió sus admirables dotes. En 1910 le fue entregada una asignación económica del Gobierno de Chile para financiar sus estudios a Alemania.

En Alemania la pianista chilena Rosita Renard, puso a Arrau en contacto con el renombrado maestro Martin Krause, discípulo directo de Franz Liszt, quien, a su vez, fuera discípulo de Carl Czerny, alumno del propio Ludwig van Beethoven. Luego de escucharlo el maestro Krause le dijo a doña Lucrecia: "Este niño será mi obra maestra". Mientras estudiaba en el Conservatorio Stern, bajo la dirección de Krause, Arrau, a los once años, estaba ya imbuido en los "Estudios de Ejecución Trascendental", de Liszt: una de las obras más difíciles de ejecutar de todas las épocas.

En la estricta y reservada Academia germana, el jovencito provocó el mismo revuelo que en Chile, al demostrar su sensibilidad musical y su férrea voluntad para estudiar sin concederse descanso. Al poco tiempo fue llevado a diferentes ciudades europeas, en todas las cuales sus recitales y conciertos fueron aclamados con entusiasmo. En 1918, fallece M. Krause. Arrau le profesaba profundo afecto y reconocimiento no solamente por cuanto de él aprendió de la música y del instrumento, sino, además, por la cultura general que le transmitió paralelamente.

En 1920, a los 17 años, Arrau debutó con la Filarmónica de Berlín bajo la dirección de Karl Muck. En 1921, viaja a Chile y una multitud lo recibe. Cabe destacar que a los 22 años, Arrau vuelve al Conservatorio Stern, pero ahora como Profesor.

Durante los años siguientes, gana un premio tras otro y en 1927 llega su consagración definitiva al obtener el Gran Premio Internacional de Piano, en Ginebra, por unanimidad del Jurado. En la década del 30, viaja por todo el mundo y ofrece conciertos bajo batutas tan célebres como las de B. Walter, E. Kleiber, y W. Furtwaengler. Cumple hazañas tales como tocar, en Berlín, toda la música de J.S. Bach para el teclado en doce sesiones; las Sonatas de Mozart en cinco recitales, Las Sonatas de Schubert y toda la producción pianística de Chopin. Haciendo gala de su prodigiosa memoria, ejecuta en Viena, en recitales sucesivos, los 48 Preludios y las 48 Fugas de "El Clavecín Bien Temperado" , de J.S. Bach.

En 1938, Claudio Arrau contrajo matrimonio con la mezzo-soprano Ruth Schneider, con la cual tiene una hija, Carmen, y dos hijos: Mario y Christopher. En 1941 Arrau se traslada a Estados Unidos. Por aquel entonces, el Maestro da un promedio de cien a cien presentaciones anuales.

En 1943, inicia en Nueva York la "Academia Claudio Arrau" con su colaborador Rafael de Silva. Bajo su guía pasan también pianistas chilenos: Mario Miranda, Alfonso Montecinos Edith Fischer, Galvarino Mendoza y Enna Bronstein.

Claudio Arrau visita Chile en tantas oportunidades como le es posible y después de dar conciertos en Londres, por primera vez desde terminada la guerra, va a su país por sexta y luego por séptima vez. Entre 1950 y 1980, Claudio Arrau es requerido por los Sellos Grabadores para grabar más de cuatrocientos discos. En el ínterin, efectúa giras por todos los continentes. Participa en el Festival de Mayo, en Praga, donde la cortina debe abrirse 28 veces porque la concurrencia no cesa de ovacionarlo.

Al celebrar sus sesenta años, repite los 5 Conciertos de Beethoven en Londres, con W. Klemperer. A los 65 años efectúa una nueva gira mundial.  Arrau realizaba giras que excedían las 100 apariciones anuales, en recitales y conciertos con las más importantes orquestas del mundo.

1982 es declarado "El Año Arrau" por los principales círculos musicales del mundo. Las alturas alcanzadas por Arrau en los terrenos de la música, son atribuibles no solamente a sus dotes naturales y al talento con el que llegó a este mundo, sino a su voluntad férrea, a su estoica disciplina, a su voracidad por el saber y a su amplísima y profunda cultura general y dedicación al estudio de la Historia y de las etapas y estilos en los que las vidas de los geniales maestros cuyas obras interpreta se desarrollaron. Arrau escudriña partituras en sus originales, examina los testimonios sobre las composiciones y analiza las referencias extramusicales.

Su manera de tocar el piano parte de un poder extraordinario de relajación muscular y de su poderosa capacidad de concentración. Arrau emplea todo el cuerpo y logra integrarlo al instrumento en una asociación que lo coloca en un plano superior al de la fatiga física. Es difícil encontrar, en toda la Historia del Arte, una carrera más extensa y rica en conquistas artísticas, así como también de reconocimientos consagratorios. Pero el prodigio de Claudio Arrau, por sobre todas las cosas, ha sido posible por su humildad inveterada e inalterable que lo mantuvo siempre alejado de cualquier forma de vanidad.

Arrau viaja a Chile el 9 de Mayo 1984, para reencontrar una vez más sus ancestros en su visita a su ciudad natal y para darle la oportunidad a los jóvenes que debido a su ausencia de diecisiete años del país, no han tenido la oportunidad de escucharlo personalmente, de conocerlo y de recibir su estímulo hacia la música.

El repertorio de Arrau, muy vasto, abarcaba desde Bach hasta los autores contemporáneos, pasando por Mozart, Beethoven, Liszt, Schubert, Chopin o Debussy. Arrau no sólo fue uno de los más destacados pianistas del siglo XX, sino también uno de los últimos continuadores de una tradición interpretativa que hunde sus raíces en Franz Liszt: aquella que considera el virtuosismo técnico únicamente como un medio para servir a la música, y no como un fin en sí mismo. Es de suma importancia no perder de vista que Arrau siendo niño prodigio, desarrolló una técnica sólida, lo que le permitió dedicarse a la interpretación y desarrollar una madurez en ese sentido.

El 9 de junio de 1991, Claudio Arrau León fallece en Mürzzuschlag, Austria, a los 88 años. Sus restos están sepultados en el cementerio de Chillán por voluntad testamentaria.